
El Rito de los Arquitectos Africanos y los Perfectos Iniciados de Egipto
Uno de los primeros Ritos egipcios, anterior al de
Cagliostro, es el rito de los «Arquitectos Africanos» (es decir, «egipcios»),
creado en Berlín hacia 1767 por Friedrich von Kóppen (1734-1797). oficial del
ejército prusiano, quien también fue el autor (en colaboración con J. W. B von
Hymnen) de Cuita Reyoa (1770), una obra en alemán que pretendía reproducir la
iniciación a los antiguos misterios de los sacerdotes de Egipto, que habrían
tenido lugar en la Gran Pirámide.
Crata Repoa tuvo un gran éxito y fue reeditada muchas
veces; fue traducida al francés en 1821 por Antoine Bailleul y Jean Marie
Ragon. Es interesante señalar que, según este libro (ed. francesa, pág. 22), la
palabra de iniciado del primer grado egipcio eran Amón, lo que nos recuerda
que, en los Oíd Charges (los manuscritos de la antigua masonería operativa
británica), el nombre del arquitecto del templo de Jerusalén no era Hiram, sino
Amón (o Aymón), hijo de Hiram, rey de Tiro, y que este Amón parece haber
simbolizado también al Gran Arquitecto del Universo.
El rey Federico II había apoyado la fundación del
nuevo Rito de los Arquitectos Africanos. Esta Orden se preocupaba por realizar
investigaciones tanto esotéricas como históricas y científicas.
Con esa intención construyó en Silesia un magnífico
edificio destinado al Gran Capítulo del Rito, que contenía una rica biblioteca,
un gabinete de historia natural y un laboratorio de química. Este régimen
profesaba una doctrina bastante optimista, mezcla de hermetismo y cristianismo.
En su versión francesa, contaba con los cinco altos grados siguientes:
Discípulo de los Egipcios, Iniciado de los Misterios Egeos, Cosmopolita,
Filósofo Cristiano y Caballero del Silencio. No obstante, la Orden de los
Arquitectos Africanos, que se asemejaba a una sociedad de eruditos, no tuvo el
éxito que merecía, quizá debido al mucho trabajo de investigación que exigía a
sus miembros.
El Rito fue introducido en Francia por el Hermano Jean
Frederick Kuhn, un negociante originario de Estrasburgo 44 Instaló una logia de
Arquitectos Africanos en París, pero sobre todo estableció otra en Burdeos en
1773. la Estrella resplandeciente de las tres Uses, que terminó por ser
absorbida por el Gran Oriente y subsistió bajo su obediencia hasta 1827. 45
Además, el Hermano Kuhn estaba iniciado en la Estricta Observancia Templaría,
había sido adepto del Templo Cohen de Burdeos en la época de Martínez de
Pasqually y, posteriormente, fue miembro de la logia parisina de ¿Los amigos
reunidos del Rito de Los filadelfos? No se han conservado restos de toda su
actividad, pero las fuentes de la época muestran que este gran viajero mantenía
relaciones con la mayoría de los masones ocultistas de Francia y Alemania.
Además del Rito de Cagliostro, el Rito Primitivo de
Narbona y del Rito de los Arquitectos Africanos, durante el siglo XVIII hubo
otros pequeños Ritos egipcios. Sin embargo, se los conoce mal, pues a menudo su
interés principal residía en el secreto que los rodeaba. Al contrario que la
masonería ortodoxa que. pese a prohibir sus ceremonias a los «profanos», no
quería sino iniciar a numerosos adeptos nuevos, estos pequeños Ritos egipcios,
que sólo se dirigían a unos pocos elegidos, forzosamente debían conservar un
carácter muy confidencial so pena de desaparecer. Entre estos Ritos, podemos citar,
no obstante, a los «Perfectos Iniciados de Egipto», cuya existencia pudo ser
revelada gracias a correspondencia y manuscritos privados.
Desconocemos el origen de los Perfectos Iniciados de
Egipto. Puede que el Rito fuera fundado por el ocultista Alliette, llamado
Etteilla, célebre promotor del arte del Tarot adivinatorio, que la dirigió
hasta su muerte en 1791, con el título de «Gran Mago». No obstante, el Rito de
los Perfectos Iniciados de Egipto, por completo independiente de la masonería
de Cagliostro, tenía su colegio principal en Lyon. Representaba «el sistema
filosófico de las antiguas costumbres egipcias desvelado por los sacerdotes
hebreos bajo el emblema de la masonería» y estaba formado por los siguientes
siete grados:
Aprendiz. Compañero y Maestro, en la primera clase;
Maestro Perfecto, Perfecto Elegido y Pequeño Arquitecto, en la segunda clase;
Perfecto Iniciado de Egipto, en la tercera clase. Este Rito continuó en la
región de Marsella, en La Ciotat, a comienzos del siglo XIX, dirigido por el
Hermano Charles Geille, agente de aduanas y un masón muy activo, que fue
miembro de las mayorías de los Regímenes de altos grados de su época, incluido
Misraim y el Rito Escocés Filosófico, y que fuera también iniciado como Buen
Primo Carbonario en una «venta» de Besancon.